26 de abril de 2015

La noticia de problemas de fertilidad nos abruma.


El deseo intenso de formar una familia puede ser enorme, y al recibir la noticia de no poder tener niños puede causar en los hogares frustración y tener la idea que Dios se ha olvidado de nosotros.
Debes reconocer que un problema de fertilidad implica crisis. Es común tener una tremenda sensación de pérdida, sentirse triste o abrumado, y muchas veces sensible ante cualquier situación, son circunstancias con las que debes enfrentar. Hacer frente a tus emociones y aceptarlas puede ayudarte a superarlas.
Dios te dice que «él lleva cuenta de todas mis angustias y ha juntado todas mis lágrimas en su frasco; ha registrado cada una de ellas en su libro.» Salmos 56:8 [NTV]
«En mi desesperación oré, y el Señor me escuchó; me salvó de todas mis dificultades.» Salmos 34:6 [NTV]
Rechaza los pensamientos negativos. Habrán momentos en que te sientas culpable y deberás resistir la tentación de enojarte contigo mismo.
Cuando vienen a tu mente ideas tales como: es un castigo de Dios o él es injusto conmigo; esto me pasa por haber abortado; debería haber adelgazado más o haber cuidado más mi salud; no debería haber dado por hecho que tendría niños cuando quisiera", o cualquier otro pensamiento negativo que puedas tener, te animo a restaurar tu relación con Dios.
«Tú escuchas nuestra oración. Estamos cansados de pecar, por eso acudimos a ti. Nuestros pecados nos dominan, pero tú nos perdonas.» Salmos 65:2-3 [TLA]
«Aunque nuestros pecados nos abruman, tú los perdonas todos.» Salmos 65:3 [NTV]
Es necesario aclarar que no considero que un problema de fertilidad sea consecuencia de un pecado estrictamente, pero esta crisis hace que te sientas desfavorecido por Dios y es necesario entender que la gente puede verse atrapada en un círculo de pensamientos negativos que sólo sirven para empeorar las cosas. Solo Dios puede y quiere hacerte libre de culpa y despojarte de todo lo que te abruma.
«Cuando estaba sufriendo, tú, mi Dios, me ayudaste. Cuando estaba casi muerto, pedí ayuda y me la diste.»  Jonás 2:2 [TLA]
!Ponte a cuentas con Dios y pídele su consuelo ! 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario