Al recibir la noticia de tener problemas de fertilidad, junto con mi esposo esa noche lloramos amargamente y existían momentos donde mi alma preguntaba: “Señor, ¿por qué?", "es injusto" o acaso ¿es un castigo?.
Revisemos
como Asaf un salmista de Dios, frente a la crisis comienza diciendo: "Yo
estuve a punto de pecar; poco me faltó para caer, pues me llené de envidia al
ver cómo progresan los orgullosos y los malvados. ¡Tan llenos están de salud
que no les preocupa nada!. Salmos 73:2-4 [TLA]
Asaf
admiró a los malos porque les iba bien y tuvo envidia de los arrogantes.
Seguidamente va pasando por otros estados de ánimo: se queja; se siente
víctima; se amarga su alma. Yo me sentía igual, hablaba con Dios y le decía: Es
injusto que parejas irresponsables, con problemas en su relación, hombres y
mujeres que no asumen una paternidad apta o que viven en sin temor a
Dios, sean bendecidos con un hijo. ¿Cómo es posible eso? .
Pero en el verso 16, Asaf confiesa: "Traté de entender esto, pero me resultó muy difícil." Estaba tan confundido que le dolía la cabeza tratando de pensar por qué le va bien al malo y mal al bueno. No lo entiendo, decía Asaf. Pero mira lo que dice en el versículo 17: "Hasta que entrando en el santuario de Dios, comprendí el fin de ellos".
Cuando el
salmista se sintió víctima y cuando estaba a punto de resbalar y convertirse él
mismo en un malvado, fueron emociones que no le ayudaban y no entendía nada.
Solo cuando entró a la presencia de Dios volvió la paz y hay gente que al
renovar su voto de fidelidad, comienza a entender lo que antes no entendía.
Podríamos parafrasear a Asaf diciendo:
"Cuando entré cerca de la presencia de Dios comencé a pensar con claridad y a entender".
Amado
lector, no culpes a tu marido, a tu esposa, ni a Dios. Tampoco tomes una
actitud de rebeldía hacia nuestro Señor o quizás estas con una actitud de rabia
o envidia hacia familiares o amigos que sí tienen hijos. No te amargues.
Cuando
tengas conflictos internos entra en tu habitación, cierra la puerta detrás de
ti y di:
"Dios perdón por alejarme de ti y de tu verdad. Reconozco que eres un Dios bueno y justo, tus planes son perfectos y aunque en este momento no entiendo por el dolor de esta prueba, te pido que tu amor me llene y tu presencia este permanente en mi casa y hogar. He comprendido que si estoy en comunión contigo puedo superar este dolor y amargura que me abruma, por esto clamo por tu presencia y tu consuelo." En el nombre de Jesús. Amén.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario